Sobre Francisco Franco y su tiempo...
 
 
 
60 AÑOS DEL PLAN BADAJOZ

Manuel Martín Lobo

 
 

   El 7 de abril de 2012 se cumplieron 60 años de la Ley de 7 de abril de 1952, que instauró el famoso y a veces denostado —como obra de Franco— Plan de Badajoz, cuya denominación completa es el Plan de Obras Hidráulicas, Colonización, Industrialización y Electrificación de la Provincia de Badajoz.

   Mis amigos de Historia en Libertad, en especial el historiador Angel David Martín Rubio, me piden para recordarlo “una aportación desde tu experiencia personal en el proyecto” porque “quizá seamos los únicos en recordarlo”. Con anterioridad, ya han publicado un texto mío con gran extensión: el titulado “Obra señera de Franco: embalses, regadíos, colonización y repoblación forestal” el año 2009, y que puede encontrarse con facilidad en este enlace, también reproducido en Altar Mayor nº 130-2009. Hay también en él una amplia Nota Bibliográfica. Para quien quiera ampliar más el tema tiene igualmente a su disposición mi libro de 2002 “El Plan de Badajoz: ¿éxito o fracaso?”, publicado en el cincuentenario del Plan.

Mi experiencia personal

 

   Mi experiencia personal comienza cuando, recién terminada mi carrera de Ingeniero de Montes (a falta sólo del proyecto final de carrera, por el que años más tarde se me concede el título de Doctor Ingeniero) comienza, digo, para mí un sueño: nada menos que empezar a trabajar en un Plan que acababa de nacer y que colmaba mis aspiraciones como extremeño, desde que con 22 años en 1947 fundé con varios amigos en Badajoz la que llamamos Juventud Universitaria Extremeña, que decíamos con ese desenfado propio de la juventud que buscaba nada menos que “la revalorización de Extremadura dentro de la gran Patria Española”.

   Empezar en agosto de 1953 a trabajar en la Secretaría Gestora del Plan, que era el organismo planificador del mismo, suponía para mí un desafío formidable y excitante, que destilaba extremeñismo por los cuatro costados.

   Dicha Secretaría Gestora era dirigida por el Secretario Gestor coronel D.Rufino Beltrán, del Instituto Nacional de Industria, y por el Jefe de Secretaría teniente coronel de Estado Mayor D.Enrique Martín. De él dependíamos directamente un economista, el luego Catedrático Ramiro Campos Nordmann, Jefe de la Sección Económica; un letrado, el abogado Juan García de Sola, Jefe de la Sección Jurídica, hijo del primer Presidente del Plan y Director General de Obras Hidráulicas D.Francisco García de Sola, y este recién titulado Ingeniero de Montes, Jefe de la Sección Técnica, los tres jóvenes y con ganas de triunfar.

   Mis cometidos eran naturalmente los temas técnicos del Plan, pero no en sus aspectos concretos, pues para ello tendría que haber sido además Ingeniero de Caminos, Agrónomo, Industrial, etc., sino desde el punto de vista “planificador” tratando de ajustar las obras a los Programas que se aprobaban por un Comité Técnico de tres Directores Generales (Obras Hidráulicas, Colonización e Industria, más el Secretario Gestor) y una Comisión de Dirección, que ya comprendía varios Directores Generales más y al Presidente de la Diputación de Badajoz, a la sazón Adolfo Díaz-Ambrona Moreno, que tuvo una presencia muy importante, como representante de dicha provincia.,y que también se integró después en el Comité Técnico.

   Naturalmente lo primero que tuve que hacer fue aprenderme el texto del Plan que acompañaba a la Ley de 7 de abril de 1952. Pero también tuve que bucear en sus motivaciones y precedentes, que llegaban hasta una visita de Franco a Badajoz en 1945, en que encargó al entonces Gobernador Civil D.Joaquín López Tienda (también coronel) la elaboración de un trabajo sobre los graves problemas agrarios y sociales de la provincia, que venían de siglos y especialmente de la funesta Reforma Agraria de la II República, que sólo hizo agravar la situación y abonar la posterior Guerra Civil.

   Dicho trabajo, con la participación de todas las personas y profesionales relevantes (abogados, ingenieros, economistas, industriales, etc.) cuajó en 1948 en el que se llamó Plan General de Ordenación Económico-Social de la provincia de Badajoz, que —presentado a Franco— originó el que se creara una Comisión Técnico-Mixta que fue la que elaboró el Plan de Badajoz, con reducciones a la realidad importantes, pues todo lo que pedían no se podía hacer, circunscribiéndose como base a las Obras Hidráulicas, la Colonización, la Industrialización y la Electrificación de las zonas regables del Guadiana, encabezadas por la presa del Cijara (recordemos que el buen amigo y escritor ya fallecido Pedro de Lorenzo no se cansaba en repetir que no era esdrújulo, Cíjara, sino Cijara). Dicho Plan General también tuve que empapármelo…y eran cinco gruesos tomos de gran tamaño, que por eso se llamaron “el Pentateuco”, y otro de gráficos.

   También tuve que estudiar los antecedentes hidráulicos, que venían —como todas las obras grandes “de romanos”— desde 1902 en que se hizo el Primer Plan Nacional de Obras Hidráulicas, de la Monarquía, donde ya figuraba como proyecto la presa de Cijara, en la cerrada de este nombre a caballo entre tres provincias: Cáceres, Ciudad Real y Badajoz. Y los proyectos del republicano Indalecio Prieto y el Ingeniero de Caminos Lorenzo Pardo, que antes había trabajado con la Dictadura de Primo Rivera: el llamado Plan Cijara, que ni siquiera pasó el trámite de Información Pública, aunque se empezaron obras auxiliares en Cijara y en el que iba a ser el Canal de Montijo.

Precedentes internacionales

   A raíz de unos artículos de prensa de Luis Mira en Arriba y otros de mi buen amigo y paisano Luis Apostúa, completé bastante información sobre una obra cumbre de F. D. Roosevelt, el New Deal, para encarar la Gran Depresión de 1929, que fue la T.V.A.: laTennesee Valley Authority, que construyó una gran cantidad de presas en este río y otros, para producir energía eléctrica (colosal, sirvió para las pruebas de energía atómica, Oaks Ridge) e importantísimos regadíos y mejoras de la población rural, información que tuve también gracias a unos trabajos de mi amigo el Ingeniero Agrónomo Ángel Maqueda, que hizo un cursillo de evaluación de obras en la T.V.A.

   Así como también de los trabajos en el Mediodía de Italia en los años 50, que los gobiernos de la Democracia Cristiana proyectaron y realizaron con la Cassa per il Mezzogiorno, bajo la presidencia de Gabriele Pescatore, al que tuve el gusto de conocer personalmente en Roma, con motivo del III Congreso Internacional de Economía Regional en el que fui ponente español, y con la visita que realicé del Congreso a la isla de Sicilia. Todo era para enriquecer el Sur, el Mediodía de Italia, contrapesando la riqueza del Norte, y de paso quitándole bazas al Partido Comunista, tan potente en esa zona.

   Con todos esos y otros conocimientos este joven Ingeniero (de Montes, también se incluyeron trabajos de repoblación forestal en las cuencas de los embalses) se enfrentó como pudo con su tarea, en la oficina y luego en las obras, visitándolas cada dos o tres meses en un Land-Roverde la Secretaría, cuyo conductor era el buen Luis Patier, recientemente fallecido (como Ramiro Campos, Juan García de Sola, D.Rufino, D.Enrique, D.Francisco García de Sola, etc.etc.).Y luego elaboraba Informes de cómo iban las obras y si se ajustaban a lo programado.

   En uno de esos Informes míos tras la visita correspondiente, aparte de dar cuenta de la marcha de las obras: metros cúbicos de hormigón en la presa de Cijara y otras, kilómetros de canal, de acequias, de caminos,…que se iban construyendo, en febrero de 1956 incluí en la Memoria la primera lista de de colonos instalados por años y procedencias. Era la vertiente social del Plan.

   La mayor parte de los colonos instalados eran naturalmente de la provincia de Badajoz, pues la obra era especialmente para resolver sus problemas, pero también había una representación de zonas como Granada, Murcia,…que eran expertos en regadíos para que “empotrados”(como se dice de los corresponsales de guerra) entre los novatos, pudieran aprender con su ejemplo. Aparte de que tenían también un capataz de riegos del Instituto Nacional de Colonización para cada cincuenta colonos, y que antes pasaban un cursillo de dos meses en la Escuela de la Obra Sindical de Colonización.

   Hablando de este tema recuerdo una anécdota que me contó uno de los primeros colonos, de Jerez de los Caballeros. Primero, como no estaban todavía construidos los pueblos, los instalaron en barracones (antes del comienzo del plan en 1952, con obras preliminares) y el Instituto Nacional de Colonización les puso un economato suministrándoles todo lo necesario para su manutención, en años todavía de escasez (años 40).A Jerez de los Caballeros fue una Comisión para que el alcalde reuniera a los más necesitados, pero que a la vez fueran los más capaces para las nuevas tareas del regadío en las nuevas zonas en que iban a vivir y trabajar. Pero como ninguno se arrancaba a pesar de la oferta tan ventajosa de una casa nueva, unos aperos de labranza, almacén, pareja de mulas para el trabajo, una vaca, etc. etc., el alcalde fue pasando detrás de los futuros colonos y a los mejores les fue dando un leve empujón, con el que dieron, sin querer, el obligado sí con un paso adelante…Y a las Vegas del Guadiana se fueron con la familia a un porvenir que les decían esplendoroso, pero que ellos veían, naturalmente, en nebulosa.

Una verdadera operación de Estado Mayor

   Se habrán dado cuenta que varias veces he recalcado la procedencia militar de algunos mandos del Plan. No era caprichosa. No porque fueran personas de confianza de Franco, que también, sino porque el Plan de Badajoz precisaba de una planificación y una organización, casi de operación militar, de Estado Mayor, para que se cumplieran los largos plazos, para todo el Plan de 14 años inicialmente, de 1952 a 1965.También nosotros éramos reciente y modestamente Alférez de Complemento de Ingenieros.

   Y lo vamos a ver a continuación. El Plan necesitaba de un suministro constante y seguro de muchos materiales, sobre todo hierro y cemento, luego ladrillos, etc. Y estábamos todavía en los finales de la postguerra civil. Y para garantizar esos suministros eran imprescindibles cupos de hierro y cemento de fábricas de toda España, pues eran cantidades ingentes y urgentes. Se dio por el Gobierno orden de preferencia para el Plan de Badajoz, tanto en la Delegación del Gobierno para el Cemento, el hierro y en los trenes de carga de RENFE. Teníamos enlaces en esos organismos, y con ellos lográbamos que un tren de cemento que se estaba preparando en la fábrica de Olazagutía, por ejemplo, fuera no a otro sitio, sino a Talavera de la Reina para desde allí ir en camiones a la presa de Cijara… Era una de nuestras batallas diarias. 

   Naturalmente no era esto solo, sino que con un sistema de gráficos coordinábamos las diversas tareas y detectábamos los incumplimientos que había que corregir, y para eso estaban también las visitas cada dos o tres meses. Así me recorrí todo el Plan varias veces, desde Cijara hasta Badajoz y la frontera portuguesa, pasando por Villanueva de la Serena y Don Benito, Mérida, Montijo, etc. Yo puedo decir con cierto orgullo que yo vi nacer el Plan, en invierno y en verano, con lluvia y sol, que en agosto era abrasador y el pobre Patier y yo mismo nos metíamos en cualquier charco grande en bañador para refrescarnos… 

   En Cijara solía verme con el Ingeniero de Caminos Director Juan Flórez y Amo, así como también con mi compañero Ingeniero de Montes Mariano Briones, recientemente fallecido, por las obras de repoblación forestal de la cuenca del embalse, naciendo así la Reserva de Caza de su nombre. En Montijo con su director el también Ingeniero de Caminos Guillermo Carrillo; en Badajoz con los Agrónomos Manuel García de Oteyza, Jacinto Blanco, Juan Manuel de la Cruz, Luis Pascual Vallecillo, Angel María Maqueda (antes mencionado), Alejandro Martín,…; el arquitecto Manuel Rosado, etc.etc. Todos ellos y otros más desgraciadamente fallecidos. El tiempo no pasa en balde; por nuestra parte, cuatro días después del Plan, el 11 de abril tendremos ya 87 años…

La faceta informativa y de propaganda

   Conforme iban avanzando las obras de presas, canales, acequias, nuevos pueblos, industrias, etc. y ante el interés que el Plan de Badajoz suscitaba no sólo en España, sino también en el extranjero, es lógico que el Régimen de Franco utilizara sus realizaciones —que eran formidables y vistosas— para exponerlas con publicaciones, exposiciones, cine, etc.

   La empresa Firestone, radicada en Bilbao, iba a publicar una nueva edición de su Mapa de carreteras que incluía Badajoz, y se dirigió al Secretario Gestor ofreciéndole la realización de un encarte en su Mapa nº 7 con el detalle del Plan, para lo que D.Rufino Beltrán dispuso que me desplazara a Bilbao los días necesarios, llevando los datos cartográficos necesarios para ello. Fue una experiencia interesante y que revelaba el interés por el Plan. 

   Pero la iniciativa más importante fue sin duda la publicación de un libro de 214 páginas, con diapositivas en color en cristal, que era la primera vez posiblemente que se utilizaban en España. También me encargaron de su redacción y preparación, durante un año eximiéndome de las tareas ordinarias de la Secretaría y a plena dedicación. Conté con la colaboración del Ingeniero Agrónomo Luis García de Oteyza, hermano del citado Manuel, Jefe del INC en Badajoz, y del magnífico diseñador José García Terradillos, jefe de Publicidad de Antibióticos S.A. Las diapositivas en color fueron de un joven estudiante de Económicas (luego profesor en Ciencias de la Información, igualmente fallecido, recientemente) Enrique Torán, al que llevé en el Land-Rover unas semanas por todo el Plan, y fotos en negro de muchos fotógrafos, entre ellos de Pesini, el del periódico Hoy de Badajoz. Era un libro para conmemorar el V Aniversario del Plan 1952-1958. La primera edición tuvo una tirada de 30.000 ejemplares, y se hizo una difusión amplísima en España y en el mundo. Yo aporté además mi conocimiento de la historia y la vida de Extremadura, mi tierra, y así se le dio al libro una componente extremeñista, de la que sí estoy orgulloso. El primer ejemplar se le llevó naturalmente a Franco, y otro especialmente encuadernado como el anterior, pero en piel blanca, se le llevó al Vaticano al Papa Pío XII en Audiencia Especial… 

   Aunque me sonroje un poco la cita, el profesor Eduardo Sordo en “El Plan Badajoz: difusión”, escribió en la Revista de Estudios Extremeños de 2010 lo siguiente: “El libro que, sin duda, mayor importancia alcanzó de todos los publicados por la Secretaría fue el titulado “El Plan de Badajoz. 1958”, premiado como el mejor libro editado del año en España. Su autor fue Manuel Martín Lobo, encargado de la redacción y preparación, Doctor Ingeniero de Montes de la Secretaría Gestora […] Hombre profundamente conocedor del Plan de Badajoz y del resto de los Planes de Desarrollo agro-social de esta época […] Libro de obligada lectura para conocer cuáles eran los objetivos y las pretensiones del Plan […] El libro se convirtió en un clásico que expone de forma sencilla y muy gráfica los fines de la realización del Plan, a través de los siete objetivos principales que perseguía”. 

   Plantas y alzado de las presas, planos de las zonas, así como de los nuevos pueblos, y las fotos en blanco y negro y en color y gráficos… Todo ello supongo modestamente que serviría para que en ese año de 1958, en que se creó a semejanza la Secretaría Gestora de los Planes de las Grandes Zonas Regables (salvo Badajoz y Jaén), fuéramos nombrado Jefe de la misma, con el Secretario Gestor D.Ramón Ferreiro. Fue mi impulsor el Ingeniero de Caminos D.Florentino Briones, que era a la vez Presidente del Plan Badajoz y de los Planes de Grandes Zonas Regables, y que me conocía como integrante del primero y pensaba que tenía ya, después de cinco años en la Secretaría de Badajoz, suficiente experiencia probada para ello. Para mí fue un gran espaldarazo personal naturalmente, pero sentí abandonar oficialmente el Plan de Badajoz. Claro que sólo fue “oficialmente”, pues me seguí ocupando en artículos y trabajos de lo que había sido la ilusión de mi primer trabajo como Ingeniero y de mi vida. En la Bibliografía pueden verse las citas de diversos artículos y trabajos míos, algunos ya posteriores a 1958. 

Otros medios de difusión: prensa, radio, cine… 

   Naturalmente se publicaron muchos artículos de prensa, y también en Revistas. El periódico Hoy de Badajoz se llevó naturalmente la palma, con su director Herminio Pinilla, que colaboró espléndidamente con la Secretaría Gestora. Pero incluso se organizó en noviembre de 1955 una visita especial a las obras desde Cijara hasta Badajoz de una veintena de prestigiosos periodistas, entre ellos el ya citado extremeño Pedro de Lorenzo y alguno extranjero, que publicaron luego numerosos artículos en la Prensa nacional y extranjera más relevante y a los que acompañé durante varios días.

   También nosotros dimos tres charlas en el III Programa de Radio Nacional de España, que dirigía mi amigo extremeño Juan Fernández Figueroa, falangista, pero que con su RevistaÍndice, que le patrocinaba el Catedrático, luego Presidente de las Cortes democráticas Antonio Hernández Gil, fue una ventana a la apertura del Régimen. 

   Y no podemos dejar de mencionar la que fue mi experiencia en Documentales de NO-DO, que se llamaban IMÁGENES, nº 623 y 624, que todavía pueden verse en GOOGLE, y cuyo realizador fue el cámara Agustín Macasoli, al que llevé por todo el Plan en 1956 durante un par de meses, como trabajo especial que también me encomendaron. Yo hice el monstruo del texto, que luego el colaborador de NO-DO y excelente crítico teatral Alfredo Marquerie pulió y ajustó en tiempos con mi asesoramiento.

 Por su parte la Televisión en esos primeros años 50 no estaba apenas desarrollada y extendida, pero posteriormente, ya en 1962 y siguientes, me ofreció igualmente una buena posibilidad como comentarista, aunque ya había dejado el Plan de Badajoz en 1958, como dijimos. Uno de nuestros Programas lo dedicamos al Plan de Badajoz, con una entrevista al profesor Miguel Siguán (también fallecido), sobre aspectos sociales que rubricó en un trabajo para la Secretaría Gestora, que fue crítico con el mismo. Y en otro nos referimos incluso a los antecedentes del Plan en tiempos de la República, Indalecio Prieto, etc. con gran arrojo, que como eran tiempos de aperturismo fue reconocido el Programa —en el que no me suprimieron absolutamente nada nunca— con el Premio que había instituido Fraga: “XXV Años de Paz” para televisión. 

   Tendríamos que referirnos igualmente a Exposiciones, Maquetas vivas (con agua circulando) de las zonas del Plan en las Ferias Internacionales del Campo, etc. Pero no podemos alargarnos más y les recordamos nuestro libro de 2002 El Plan de Badajoz: ¿éxito o fracaso?, en el que se tratan además aspectos económicos, evaluaciones, etc.  Pero sí terminaremos con un Resumen que pasamos a hacer, basado no sólo en esta aportación de mi experiencia personal, sino también en mi citado libro de 2002 “El Plan de Badajoz: ¿éxito o fracaso?, que prologó mi buen amigo el profesor Juan Velarde.

Resumen libre de una obra gigantesca: el plan de Badajoz

   1. El Plan de Badajoz tuvo fallos en su larga vida (14 años inicialmente, que pasaron a ser unos 25), lógicos en una obra de tan larga duración, pero en manera alguna fue un fracaso, sino en realidad un buen éxito. 

   2. Badajoz, y Extremadura se beneficiaron de una impresionante infraestructura hidráulica que no tenía, que hizo buenas las “obras de romanos” de las presitas de Proserpina y Cornalvo, y que la pusieron en primacía entre los regadíos españoles. 

   3. En el momento en que se escriben estas líneas, hay una sequía general en toda España, pero los embalses de Badajoz (cuenca del Guadiana) están al 75%. 

   4. Se riegan cerca de 200.000 Has. y hay unos 50 nuevos pueblos. 

   5. Aunque éste fue uno de los aspectos más criticados, se crearon un centenar de industrias, algunas de las cuales aún perviven, y se ha dado base a otras modernas. 

   6. Le faltó haberse convertido en un auténtico Plan de Desarrollo Regional, como defendimos nosotros en diversas ocasiones, y entonces sí que sus efectos se hubieran extendido a toda la región. Pero surgió el Plan de Desarrollo (1962-75) y hubo que atender a otras prioridades políticas. 

   7. Que es obra señera de Franco es indudable. Por eso resulta grotesco que hayan querido quitarle el nombre “del Caudillo” al nuevo pueblo de Guadiana del Caudillo, que ha alcanzado la mayoría de edad legal en este año 2012, aunque en votación, y como ha dicho algún periódico “La urna no entierra al Caudillo”. Ha triunfado…el Caudillo. Como el Cid, después de muerto. También una persona que habita allí ha dicho: “Si quieren quitarlo, que supriman igualmente las presas, los canales, los regadíos, los nuevos pueblos, la riqueza creada…”. Pero esto no pueden quitarlo porque es HISTORIA, y de la buena.

 8. La provincia de Badajoz había tenido varias ocasiones de resurgir a lo largo de la historia, pero el Plan representó —en frase de Francisco Sierra Molina, secretario de la Junta que redactó el Plan de Ordenación Económico-Social de 1948— la tercera y quizá última ocasión para ello. 

   9. Las inversiones realizadas en el Plan representarían en pesetas de 1993 más de 200.000 millones, cifra que sea cual sea el régimen político que la destinó para Badajoz y Extremadura, debe ser reconocida y valorada por los extremeños, como aportación de toda España. A 100.000 pts/Ha serían 10 millones pts/km2, cuando las inversiones reales por km2 en 1991 eran en la región (prof.Martín Ramajo) de 422.890 pts. y en el total de España 1.232.544 pts., el triple que en Extremadura, y muy lejano de todas formas de los DIEZ millones de pts.por km2.del Plan. 

   10. ¿Se habría podido hacer el Plan de Badajoz sin Franco? Nuestra respuesta es que no, pues en la II República ni siquiera pasó la Información Pública, y luego la Guerra Civil…Si F. D. Roosevelt puede ser alabado por la Tennessee Valley Authority (TVA) de 1933 ¿no puede serlo Franco por el Plan de Badajoz de 1952? 

   11. Del total de la renta agraria originada en la provincia, el 93% es consecuencia de la explotación agraria de las zonas regables del Plan. 

   12. Los efectos originados en los tres sectores económicos (o valor añadido neto) suponen el 20% de toda la renta provincial. 

   13. La densidad de población, hab./km2, cuya media provincial era de 30 (mínimo en la mal llamada Siberia Extremeña de 15) alcanza un máximo de 55 h/km2 en las Vegas del Guadiana, única comarca que no se despuebla en la década 1960-70, y que antes eran unos pastizales novilleros.

 Publicado originalmente aquí 

 



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